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Mañana examen

Mañana entramos en la recta final de los exámenes. Lunes, miércoles y sábado para Víctor y para mi, y Lunes miércoles y viernes para Rober (si no recuerdo mal, que suficiente tengo con lo mío).

El tema pinta feo la verdad. Excepto la del sábado, que es estructuras (mi amado mundo de la mecánica) las otras dos pintan feas tanto para Victor como para mi. Hoy a la noche tocará chapar…

Pero me lío y al final me salgo del tema! El caso es que estudiando en la biblioteca he estado pensando sobre la puntualidad. En mi caso es algo que normalmente no existe. Y si hablamos de ir a clase… menos. Pero no soy el único. A lo largo del curso demasiadas veces hemos ido Víctor y yo andado para clase, sabiendo que íbamos 10 minutos tarde y nos la ha sudado, no hemos acelerado ni un mínimo.

Pero en ocasiones especiales somos tremendamente puntuales, es más, llegamos a estar en el lugar indicado 45 minutos antes. Para los que no se hayan dado cuenta, esas ocasiones son los días de examen, y el lugar es el aula de examen. Y es que qué importante es la colocación en los exámenes. Da igual que sepas la teoría de puta madre, y te hayas hecho mil problemas (me sobran los dedos de una mano para contar esas), o que no hayas pegado ni golpe y vayas a la brava (faltan átomos de hidrógeno en el sol para contarlas) según que sitios dan seguridad, y por norma general atrás es mejor y en los lados es mejor.

Pues eso, que mañana hay examen a la tarde, y que para las 15:30 ya estaremos allí. Coincidiremos con los míticos y sacaremos algún regalito de los bolsillos…

Nada que contar

Como sabéis, en exámenes no hay mucho que contar: despertarse pronto, acostarse tarde y estudiar. Nada más.

Bueno, si… PUTO FÚTBOL.

Previously on LOST

Bua. Ayer se acabó la cuarta temporada de Lost, y la finale hizo honor a la calidad de la serie. Solo podría ser mejorada de una forma, y sería que la semana que viene empezase la quinta temporada, peeeeeeeero nos toca esperar otra vez hasta enero de 2009…

La noche estuvo güay. Vieneron directos desde Donosti para tal acontecimiento Careli, Dani y Macuto. Se agradeció mucho la visita brothas (guiño al gran Desmond que por fin ha conseguido lo que se merece por ser tan de puta madre). Aquí Víctor y yo listos para verlo. 24 latas de Heineken en el frigo, el portatil on fire, y los nervios a flor de piel. Se siente la falta de fotografías pero el horno no estaba para bollos.

Vimos la parte 1 del “There’s no place like home”, fuimos a cenar a un Burger King, y vuelta a casa para ver las partes 2 y 3. No voy a desvelar nada del capítulo porque no quiero joderle a nadie la emoción pero desde la primera escena (si, la primera) hasta la última (si, hasta ese último fotograma de temporada de Lost que nos deja con la mosca) el capítulo es una obra maestra. Y quien diga lo contrario o a)miente o b)no tiene ni puta idea de lo que es una buena serie.

Si no lo has visto, ya estás encendiendo el emule, bajándolo con descarga directa, torrent, Ares o me la suda pero tienes que bajarlo y YA.

P.D: Con el engorile de noche, Víctor y yo acabamos saliendo de trankis…

En este piso hay varias tradiciones. Entre ellas están la de beber hasta morir, tirar cosas por la ventana, gritar, la cena de gordos y por encima de todas, la cena de los Domingos.

En esta casa el día del descanso del Señor se cenan huevos. Pero no unos huevos cualquiera, sino unos que van acompañados con todo el colesterol que hay en casa. La combinación mínima es: 2 huevos fritos, un montón de patatas fritas y 4 salchichas. A partir de ahí, lo que sea.

Complemento habitual es la chistorra, que a veces sustituye a las 4 salchicas incorporando 4 trozos de txistorra, y otras veces las complementa: 4 salchichas + chistorra.

También hemos solido añadir al combo básico: lomo, pimientos rellenos y creo que alguna vez albóndigas.

Hoy ha sito plato normal para mí (2 huevos + patatas + 4 trozos de txistorrita) y para Rober y Víctor el normal más 2 trozos de txistorra (4 salchichas + 2 txistorras). Aquí os dejo una fotillo:

Recordad chic@s, las tradiciones hay que mantenerlas y transmitirlas de padres a hijos.

Si es que cuando deseas algo tanto, acabas consiguiéndolo.

Y eso es lo que nos ha pasado a nosotros con nuestras obras. Tanta obra en el edificio y en la calle… pues que las obras han llamado a nuestra puerta, y se han metido hasta el cuarto de baño. Así, estábamos Víctor y yo estudiando para el examen de mañana y llega el casero acompañado por ese tenebroso ser que siempre jode tu casa: el fontanero.

Y qué es lo primero que dice un fontanero cuando llega a tu casa? Buuuuuf mala pinta, hay que picar! Pues dicho y hecho, ha sacado el taladro, el martillo y el cincel, y se jodió la tarde de estudio en casa.

Cuando hemos vuelto nos hemos encontrado con el siguiente panorama:

Pero claro, os preguntaréis cual es el problema, verdad? Pues que el suelo debajo de las baldosas está totalmente INUNDADO y sino fijaros lo bien que entrena nuestro baquito para la próxima Copa América!

P.D: Si, lo sé, qué cojones hace un cable de tierra por ahí en medio entre tanta agua? Pues ni puñetera idea!

Enemigo a las puertas

Acabamos de tener una visita que ha anunciado el fin de la vida tal y como las conocemos. Ahora las obras las vamos a tener hasta DENTRO del piso.

Todo empezó hace unos 10 días. Aparecieron unas humedades en la pared exterior del baño de Víctor y dentro de la habitación de Rober. Son estas:

Total, que estábamos hace un rato cada uno a su bola en su cuarto y ha sonado el timbre. Al tercer timbrazo como nadie hacía nada he abierto yo. Dos chicas. Eran las vecinas de abajo y me preguntan: “No habréis tenido una humedad en el baño verdad?” Les digo que si, les enseño lo que veis, y me dicen que a ellas les cae agua del techo. Cojonudo.

Les hemos dado el teléfono del casero y Víctor y yo hemos bajado a estudiar la situación como buenos vecinos. Literalmente les caía agua del techo.

Total que esto huele a picar la pared, movida de albañiles y obras en casa, justo lo que nos faltaba.

P.D: Cuando hemos subido de su piso, Víctor me ha dicho que en la pantalla tenía una foto de Hentai infantil o algo así que le sale con una canción de Incubus que casualidad estaba escuchando, y que las tías la han visto fijo. De locos, etiqueta de perturbados puesta (si no la teníamos ya)

P.D.2: Ademas de aparecer las humedades en su cuarto, a Rober se le rompió la persiana el otro día. Os dejo una foto en la que posa por partida doble:

Disneyland

Y así es. Nuestra casa debe de ser el Disneyland (valen también Legoland, parque de Asterix o Futuroescope) de las pelusas y polvo porque vienen a nuestro piso como buen musulmán al menos una vez en la vida a la Meca. Y si hay un lugar especial para ellas, es el cuarto de Rober. Yo no se qué hace o deja de hacer pero…

Cualquier día no se despierta porque le han arrancado las extremidades o algo…

P.D: Hay que decir que acabo de mirar debajo de mi cama y hay unas cuantas también, pero ninguna de esas dimensiones!!

Como nuestra casa es un poco basurero y las obras nos están jodiendo, hemos cumplido la ilusión de todo viejo con síndrome de diógenes y de paso nos vengamos de las obras. Hemos empezado a tirar la basura que nos sobra a las obras. Con nocturnidad y risas mil.

Ayer fueron manzanas podridas. Hoy han sido una bolsa con patatas podridas y una botella de coca-cola (enjoy). Os dejo un vídeo, aunque no se ve mucho.


P.D: Niñ@s, estoy no hay que hacerlo en casa.

Vergüenza!!!


Resulta que nuestro amigo Rober tiene vergüenza. Quien lo diría conociéndole pero así es.

Resulta que el Domingo, osea, ayer llegué a casa con la maleta, la mochila, el iPod a todo volumen y me encontré en mi habitación perfectamente ordenada un viejo amigo:

Me extrañó. Estaba fuera de lugar. Total que después de ver como estaba el salón que daba auténtica pena, le pregunté a Rober que estaba jugando a poker (qué raro!) en calzoncillos a ver que hacía Son Goku en mi cuarto. Luego le dije que la mierda del salón la iba a recoger su p*** madre. Total que me respondió lo siguiente: “Tío esque ayer vinieron unas amigas a litrar y me daba vergüenza que si iban al baño se encontrasen eso, y lo quité”

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Que decepción dios mío. Que gran decepción.

P.D: Ya me encargado yo hoy a la mañana de darle un homenaje a Son Goku para que no esté triste.

Well, well, well… Hacía tiempo que no visitaba estas tierras. Si alguien sigue leyendo esto se habrá dado cuenta de que llevaba sin actualizarse facilmente dos meses, pero bueno esque no ha habido mucho que contar (mentira, no ha habido ganas de hacerlo).

El caso es que hemos vuelto. Y que os traemos en esta nueva entrega? Pues un reportaje de lo más entretenido sobre nuestra nueva gran afición: las obras.

Desde que llegamos a este piso las obras han sido nuestras compañeras. Durante más de 4 meses todos los vecinos se dedicaron a reformar alguna parte de sus casas, y nosotos convivíamos con albañiles, escayolistas, acuchilladores, fontaeros, antenistas, y demás fauna.

Pero había algo que no nos llenaba. Despertarse con el taladro a todo trapo o los martillazos como si los fuesen a prohibir estaba muy bien, pero no veíamos las obras. Todo eso cambió cuando un buen día, vayaron el parking de debajo de casa. Llegaron los camiones, y las excavadoras. Y los prefabricados de hormigón. Y luego excavadoras y camiones cada vez más grandes, que a su vez hacían agujeros cada vez más grandes. Y ahora estamos viendo crecer a nuestro pequeñín. Nos despertamos cuando están picando roca, y las zanjas cada día son más grandes.

Sinceramente es lo más parecido a un hijo  que tenemos en este piso. A veces me pongo a mirar por mi ventana (desde la que tengo una vista privilegiada de nuestra criatura) y me entretengo observándola.

Os dejo con unas fotitos, para que contempléis lo grande que se está haciendo:

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