Mirad, hace un tiempo me prometí a mi mismo que iba a dejar de decir tantos tacos. Más que nada por hablar mejor. Me gusta hablar bien y eso está reñino con usar tacos en cada frase. Pero esque no se puede conseguir, y menos ahora y en este piso.
Os preguntaréis que puede estar pasando… Pues que por enésima vez algún cabrón está de OBRAS en la vecindad. No se cómo lo hacen pero desde que llegamos al piso el ascensor ha estado empapelado como mínimo 3 veces.
Sinceramente eso me da igual, lo que no me da tanto igual es que ahora mismo a las 9:29 del martes lleven ya media hora de martillazos, taladros y golpes. Pero bueno, estamos todos despiertos y no importa… mucho. No así a la hora de la siesta. Parece ser que el puto sector de la construcción se va a comer bien pronto, y despues de ponerse cerdos a comer escalope y trincarse su botellita de vino, el orujo, y el tercer carajillo del día (viva los carajillos mañaneros que estamos en invierno), les jode no poder echarse a dormir y deciden jodernos a nosotros. Y le dan con ganas la verdad.
Lo mejor de esto es que no tienen ni idea de con quien están jugando, y es que no entienden que nos jodieron el primer cuatrimestre y pagaron por ello, y ahora van a pagar igual. Y es que a nosotros nos joden la siesta y nos ponen de los nervios, pero ellos tienen que ir a trabajar los viernes, y ya pueden acostumbrarse a no pegar ojo hasta las 2:00 a.m.
yo siempre he pensado que el Napalm puede solucionar muchas cosas… y este es el caso, despues de la tormenta viene la calma, absoluta
[...] de gigante de los supermercados alemán. Aunque viendo el folleto informativo, más bien parece que te quiera ayudar emborrachándote, porque sólo hay botellas de vino… Creo que la interpretación de esta [...]