Como nuestra casa es un poco basurero y las obras nos están jodiendo, hemos cumplido la ilusión de todo viejo con síndrome de diógenes y de paso nos vengamos de las obras. Hemos empezado a tirar la basura que nos sobra a las obras. Con nocturnidad y risas mil.
Ayer fueron manzanas podridas. Hoy han sido una bolsa con patatas podridas y una botella de coca-cola (enjoy). Os dejo un vídeo, aunque no se ve mucho.
P.D: Niñ@s, estoy no hay que hacerlo en casa.
[...] El otro post, que va sobre las varias locuras que hacen en su casa, también está risas, con un video y todo. Aquí lo tenéis. [...]
Joder, soís unos “asesinos” por lanzar desde el balcón a seres vivos.
Si lo que había en la bolsa del Eroski eran patatas…
Con ese grado de putrefacción y moho que acumulaban, seguro que habían adquirido ya hasta vida propia y eran organismos vivos, de esos de “nacen-crecen-se reproducen-mueren” estudiados en Inguru.